¿Qué te hace un gran maestro/a?



Azul Terronez, durante los últimos 24 años como maestro repetidamente se  ha hecho  la misma pregunta: "¿Qué hace que un buen maestro sea grande?"  Ha entrenado a profesores y líderes escolares de todo el mundo en España, Chile, Canadá, India, Estados Unidos y China, y actualmente se desempeña como profesor docente en Shanghai American School.

Durante su incesante búsqueda y curiosidad sabía que la respuesta no estaba en otros docentes, ni en los cuerpos directivos, sino en aquellos que siempre están al frente de los maestros y que pocas veces son cuestionados en este sentido : los estudiantes. 

Elaboró  una recopilación de respuestas de sus alumnos,  al llevarlas a  la práctica,  descubrió estas singularidades: 
  • Un buen maestro, come manzanas. Al comerla y analizar la reacción de sus estudiantes al verlo a él comer la manzana que uno de ellos les había regalado, entendió que se trataba de un símbolo, la manzana representa una relación entre el alumno y el profesor, un regalo bien recibido, un gesto de bondad y confianza. 
  • Un buen maestro no se toma todo tan enserio. A los alumnos les gusta que sus maestros sean capaces de relajarse, reír un poco aunque las cosas no estén saliendo según lo previsto y al pie de la letra del currículum establecido.
  • Un buen maestro piensa como un niño, pero actúa como adulto. Los estudiantes esperan que los maestros sean capaces de entender como ellos ven el mundo, conectar con sus ideas y seguir guiándolos a través de la enseñanza. 
  • Un buen maestro, ama enseñar y ama aprender. El sistema educativo se ha encargado de contratar docentes expertos en cada asignatura, cuando a los alumnos también les interesa ver a sus maestros aprendiendo con ellos. ¿Qué pasaría si en una sesión de clase, tanto el profesor como el alumno descubrieran respuestas a preguntas a la misma  vez? y si, ¿El profesor fuera capaz de mostrar que no lo sabe todo y que cuenta con sus estudiantes para enriquecerse?
  • Un buen maestro sabe que sus alumnos tienen otra vida fuera del aula. Un buen profesor sabe ver más allá, es capaz de interesarse por la vida de sus alumnos (as).
  • Un buen profesor nota cuando un estudiante se encuentra en una lucha o problemática durante el aprendizaje. El tener la capacidad de observar y  notar cuando a uno de clase realmente desea y quiere aprender pero le cuesta entenderlo. 
  • Un buen maestro canta. Salirse de los patrones de cómo dirigir las clases les agrada a los estudiantes, ellos no esperan un gran músico o cantante, desean sentir y ver algo diferente que un largo sermón o charla.

Llevando a la práctica estas acciones Terronez aprendió que un buen maestro es capaz de hacerse humilde ante sus estudiantes,sabe tomar riesgos, se hace vulnerable ante su clase, deja de lado el miedo y saber que habrá apoyo  del otro lado aún si se falla. ¿Qué pasaría si en las escuelas se contrataran maestros expertos en tratar de entender a profundidad a sus estudiantes? ¿Cómo se transformarían las aulas?


Y si, ¿Escucháramos a los estudiantes?



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